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Historia de ejemplo

Idris y el ritmo que llegó tarde

Audio6 capítulos

Idris y el ritmo que llegó tarde
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Sinopsis

Nadie quiere llegar tarde al día más importante del año de un amigo. Idris, desde luego, no quería. Aquella tarde de sábado solo iba a darle unas patadas a...

Capítulos

  1. Capítulo 1: Cinco días de silencio
  2. Capítulo 2: Tres disculpas horribles
  3. Capítulo 3: Sonidos prestados
  4. Capítulo 4: Una estampida en el cajón de la cocina
  5. Capítulo 5: Oye tarde, viaja menos
  6. Capítulo 6: Un silencio del tamaño de una flauta

Capítulo 1: Cinco días de silencio

Nadie quiere llegar tarde al día más importante del año de un amigo. Idris, desde luego, no quería. Aquella tarde de sábado solo iba a darle unas patadas a un balón detrás de la iglesia, diez minutitos. Los diez minutos se convirtieron en un partido, el partido en una prórroga, y la prórroga en una larga discusión sobre un penalti. Cuando por fin dio la hora el reloj de la iglesia, Idris decidió que tenía que estar mal. Los relojes casi nunca se equivocan. Ese es todo su trabajo.

Para entonces, Pilar estaba sola en el escenario de madera de la plaza del pueblo, con la flauta dulce entre las manos y la sensación de que el valle entero la miraba. La melodía que ella e Idris habían compuesto debía empezar con la flauta y apoyarse en el tambor de cubos de lata de él. Sin el tambor, la melodía se tambaleó como una mesa con una pata más corta. Pilar tocó tres frases. A mitad de la cuarta se le acabó el aire, las notas se deshicieron y el público aplaudió con muchísima amabilidad. El aplauso amable, como sabe quien lo ha recibido, es el peor de todos.

De eso hacía cinco días. Desde entonces, el portón de la vaquería, al final del camino, seguía cerrado, y Pilar seguía detrás. Idris cargaba con su disculpa como con una piedra en el bolsillo: demasiado pesada para olvidarla y demasiado lisa para agarrarla. Desde lo alto de un poste de la cerca, un gallo llamado Bongo lo miraba con un ojo redondo y nada impresionado.

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